Soy Educadora de corazón

Esta simple y corta frase me llevo muchos años en construirla. A mis 53 años hoy la escribo y difundo con convicción y declaro que mi misión en esta tierra es educar con cariño y desde el corazón a todos los seres humanos que compartan el camino de mi vida. Deseo un mundo mejor, deseo, una vida llena de relaciones humanas de buentrato, en otras palabras, deseo una cultura del buentrato, en donde el yo y el tu son importantes desde una mirada sistémica, donde la persona sea el centro de todo.

 Estoy y quiero seguir sembrando la reflexión y despertando la importancia de escuchar, de aprender, de corregir, de trabajar colaborativamente, de ayudarnos mutuamente, de respetarnos por ser personas dignas por derecho, de vivir saludablemente en comunidad, de buscar el bienestar personal y el autocuidado como centro de todo.

Mis 28 años de experiencia laboral como educadora de Párvulos como también directora de Norte a sur incluyendo la Antártica de Chile y liderazgos en diferentes proyectos educativos, fue un escenario muy decisivo de aprendizajes para la formación de quien soy hoy y porque estoy al servicio social a través de la Consultora psicoeducativa-laboral CCBT en este programa Todoslosdiazencasa.

 Claramente mis años laborales pedagógicos fueron aprendizajes muy valiosos: trabajar en comunidad, comprensión que todos somos partes de un sistema mayor, que cada integrante de este sistema es muy valioso para el desarrollo del sistema, y que cada uno trae su propia realidad personal, sus necesidades, sus fortalezas y debilidades, su cultura, muchas veces en segundo plano.  Lamentablemente los factores laborales en especial en educación son altamente estresantes y no reflejan el ambiente y contexto bientratante necesarios para un aprendizaje en contexto de bienestar tanto personal como social, y lamentablemente la calidad de la educación no es la más adecuada. Y mas aun, el propio educador o trabajador se mecaniza en su labor, dejando de lado el autocuidado habituándose a los malos tratos tanto hacia ellos mismos como en su entorno, olvidándose de su bienestar personal, su felicidad y habituándose a una forma de sentir, de pensar y de actuar que no es saludable, en relación directa a los nuevos paradigmas sociales: nuevas generaciones, enfoque de derechos, demandas sociales para una sociedad mejor, felicidad laboral etc. Es así, que hoy me ocupo de hacer algo para mejorar. Los círculos viciosos se deben transformar en virtuosos en las relaciones humanas, modificando patrones de comportamientos no saludables y no adecuados a las demandas sociales de hoy.

Toda crisis en la vida es una oportunidad de mejora. La pandemia Covid-19 fue y es una oportunidad para poner en la practica mis conocimientos profesionales y habilidades sociales como educativas hacia el servicio de quienes lo necesiten. Hoy todos lo necesitamos. Este virus mundial nos mostró que somos frágiles y que nos necesitamos uno al otro. Somos algunos que tenemos un peldaño más arriba en esta comprensión de que existe una necesidad de cambio y que como seres humanos necesitamos de buenos tratos y la ayuda del otro. Pongo al servicio social algunas herramientas del conocimiento que he desarrollado de cómo hacerlo y que es lo que necesitamos en este siglo 21 a nivel de seres humanos.  Este Peldaño  se ha construido por el camino de la educación que he desarrollado, por medio de  la observación,  de la interacción con diferentes agentes educativos ,del cuestionamiento, de la  evaluación, entre otros, por un Magister en docencia Universitaria  que realice como herramienta de cómo puedo llegar con  aprendizajes  significativos a la realidad, como también con el trabajo en la Consultora psicoeducativa laboral ccbt.cl  que ya hace un par de años está muy activa en fomentar este mensaje, pero principalmente por mi deseo de aportar a ser mejores personas  más felices y mejor sociedad, sociedad más humanizada, más conectada, más colaborativa, más sensible.

 La cultura del buentrato es una necesidad real hoy, y la educación, las conversaciones, la humanización saludable de las relaciones, es camino hacia el verdadero bienestar personal, laboral y social dentro de buenos tratos.

Sigo en mi camino de educar para una cultura del buentrato.