Si todos queremos lo mismo, todo es posible

A muchos de nosotros los adultos cuando niños nos decían que la “, La letra con sangre entra” o que “Los hombres no lloran”. Vivíamos en una cultura definida desde la fuerza, como poder. Basta recordar algo tan emblemático como nuestro escudo patrio: “por la razón o por la fuerza “ o sea, lo entiendes por las buenas o por la malas. Las amenazas, “malostratos”, estaban a la vuelta de la esquina, muy normalizados. Formaban parte incluso de la buena educación de nuestra cultura. Solo los “malostratos” extremos o de mayor gravedad, eran considerados incorrectos y llevados al escrutinio social.

Como Educadora de Párvulos y psicóloga observé y me sensibilicé en primera instancia con el maltrato infantil. Esta preocupación y ocupación tras del paso del tiempo, se extendió también al maltrato en que vivimos los adultos. Me motivó conocer y comprender su fenómeno, sus causas, sus distintas formas, las explicaciones en torno a ellos y finalmente como trabajar en la prevención de este modo de desarrollo y convivencia no saludable para nadie.

Desde el “maltrato” comenzó todo. Ya no sólo para trabajar en la consulta, si no también, como evitarlo. Como transformarlo en una nueva versión sanadora. Así surgió la idea de “Buentrato”. A las organizaciones, a las comunidades. Nos dimos cuenta de que invitar a pensar en una cultura distinta, en una nueva manera de ser, de pensar y relacionarnos, era una tarea muy grande y desafiante y que la teníamos que co-construir entre todos. Una nueva Cultura del Buentrato.

Luego, surgió la necesidad de reunir fuerzas, conversando y entusiasmando a otros. Entonces nació nuestra consultora CCBT y después la fusión con Francisco Díaz y su programa solidario. Pensamos que esta iniciativa de solidaridad, sería uno de los ejes mas importantes de esta nueva cultura, donde todos somos importantes, dignos de compartir espacios de mayor bienestar. Donde la generosidad, la empatía y el conocimiento de profesionales generosos por compartir su ayuda para el autocuidado y responsabilidad de cada uno de nosotros, sería el sello de esta nueva misión. 

Si tu y yo estamos en el bien-estar, en el amar y trabajar, cada momento es un regalo.

Porque si todos queremos lo mismo, todo es posible. 

Namaste (mi paz saluda a tu paz) mucho amor y salud para todos.